Registrando Las Aventuras Mágicas de las Gemelas Luna y Estrella en la Biblioteca Nacional de Panamá.
Un sueño hecho realidad
Hace un año nació un sueño: Las Aventuras Mágicas de las Gemelas Luna y Estrella, con su primer cuento infantil: Luna y Estrella Conocen a Tonino. Fueron 365 días que, poco a poco, me ayudaron a salir de mi zona de confort, a superar obstáculos y, sobre todo, a aprender a sentirme merecedora de cumplidos, algo que siempre me ha costado.
Pero creo que, ante todo, el mayor aprendizaje que esta mágica experiencia me regaló fue enfrentar ese miedo silencioso que acompaña todo aquello que nace desde lo más profundo del corazón. No sabía qué esperar. No sabía si gustaría. No sabía si algún niño conectaría con la historia. Porque este cuento infantil no era solo una historia de ficción: era un pedacito de mis gemelas idénticas y un paso importante al que me lancé con entusiasmo, ilusión y amor.
El verdadero valor del cuento infantil
Tal como lo comenté en mi nota anterior, aunque la cantidad de ejemplares que mandé a imprimir no se compara con la de autores reconocidos o con la de un best seller, el cuento tuvo una gran acogida. Y eso, para mí, es más que suficiente.
Porque el verdadero valor no estaba en los números, sino en las manos que sostuvieron el libro, en los ojos que recorrieron sus páginas y en los corazones que conectaron con su historia.
Una de las satisfacciones y aprendizajes más grandes que me dejó este primer año fue observar la extraordinaria atención al detalle que los niños prestaban a las ilustraciones y cómo las hilaban de forma natural y coherente con el texto. Aunque no soy educadora ni psicóloga, no soy ajena a la sagacidad y sensibilidad de los pequeños. Así que verlos señalar un personaje, anticipar una emoción o descubrir un detalle visual me permitió entender aún más cómo los niños viven una historia desde dentro. Qué elementos capturan su atención. Qué despierta su curiosidad. Y, sobre todo, cómo sienten.
Con gratitud
También me siento profundamente agradecida por todos los comentarios recibidos. La mayoría fueron positivos y otros, increíblemente enriquecedores. Cada palabra, cada observación y cada gesto de apoyo durante la realización del primer cuento de la colección jugaron un papel fundamental en la escritura del segundo cuento, que ahora se encuentra en proceso de ilustración. Porque…, este nuevo capítulo no solo representa la continuación de una historia, sino también mi propia evolución como escritora.
Todo esto ha sido posible gracias al apoyo incondicional de familiares y amigos. Por eso, quisiera dejar plasmado para siempre el recuerdo de las primeras caritas felices que me acompañaron y me ayudaron a convertir este sueño en realidad en el siguiente video.
Sé que han sido pasos de bebé en el mundo de la escritura, pero para mí han sido gigantes a nivel personal. Cada página escrita ha sido un acto de crecimiento, y cada lector, un regalo inesperado.
Un sneak peek de Las Aventuras Mágicas de las Gemelas Luna y Estrella, reflejado en las sonrisas de los pequeños lectores que me apoyaron durante su primer año. (Imágenes tomadas con iPhone por los padres de los niños y compartidas en mi Instagram con su autorización).
El segundo vuelo de Luna y Estrella
Hoy, con el corazón lleno de ilusión, espero que el segundo cuento infantil —o, mejor dicho, la segunda aventura de las gemelas Luna y Estrella— logre emocionar aún más, y que transmita un mensaje didáctico, divertido y alineado con los valores y la sensibilidad de nuestro tiempo.
Porque, al final, los sueños que nacen desde el amor siempre encuentran su camino.


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