CUATRO LATINAS, UNA SOLA ALMA

por | Mar 29, 2026 | En Petit Comité | 1 Comentario

 

Ana Caro, Marcela, Nati y Tanya comparten la firme convicción de que Alma Latina «es una oportunidad para conectar un país con otro en un mismo escenario creativo y, sobre todo, para unir esas almas latinas que tienen una historia que contar”.

 

 

 

Esta es la historia de cuatro latinas que decidieron unirse en alma y corazón para crear, ALMA LATINA, uno de los eventos de moda más relevantes de Panamá. Aunque, para mí, además de ser uno de los más reconocidos, es— sin duda— el más cool de todos.

 

 

Desde su primera edición en 2024, quedó claro que no se trataba solo de un encuentro en el que se celebra el talento de la industria de la moda latinoamericana, sino del nacimiento de algo mucho más poderoso: una visión compartida y una sensibilidad estética capaces de transformar un espacio —y a quienes lo habitan— por completo. No solo reúne al Who’s Who de la capital panameña, sino que también, destaca por la exquisita curaduría con la que se seleccionan cada marca y diseñador.

 

 

 

 

 

 

Para Nati Suárez, lo más especial de Alma Latina radica en la búsqueda de marcas y diseñadores dispuestos a salir de su país y llevar la moda que representan a nuevos mercados, con la mirada puesta en la internacionalización. “Queremos potenciar y posicionar el talento latinoamericano creando un evento donde la gente no solo vaya y compre, sino que también conecte. Por eso pedimos que en cada edición esté presente la diseñadora o la directora creativa de cada marca; para nosotras, ese contacto directo es un pilar fundamental”, comenta.

 

Almas destinadas a unirse
Pero comencemos con estas cuatro latinas cuya unión parece haber sido una conspiración del universo.

Porque quienes las conocen bien se podrían preguntar qué pueden tener en común Ana Carolina Olarte, Marcela Gordillo, Natalia Suárez y Tanya Uhorchak. Cuatro generaciones de mujeres de distintas culturas. Cada una con una personalidad definida y desempeñándose en ámbitos profesionales muy diferentes.

Ana Carolina—o Ana Caro, como le llaman de cariño— transmite una serenidad que se percibe de inmediato. Es  psicóloga, creadora de contenido digital y health coach. Ha dedicado su carrera al bienestar y la nutrición. Recientemente vendió su línea de productos congelados veganos y libres de gluten, Healtheat, a la cadena de supermercados Riba Smith de Panamá, consolidando así un proyecto que nació de su pasión por la alimentación saludable.

Marcela, por su parte, auténtica y de energía contagiosa, es creadora de contenido digital.  Actualmente vive en Buenos Aires, desde donde aporta una mirada contemporánea y una sensibilidad estética afinada, profundamente en sintonía con el pulso actual de la moda, la belleza y el lifestyle.

Natalia—Nati— es expresiva, carismática y posee una energía que naturalmente atrae a los demás. Con cerca de 20 años de trayectoria en comunicaciones, mercadeo y relaciones públicas, es fundadora y CEO de Grupo Siete, una reconocida agencia de eventos de lujo y publicidad en Panamá.

Y Tanya Uhorchak, cuya presencia irradia dulzura y alegría, es cofundadora de Rev Wear, una marca de activewear femenino que refleja su espíritu dinámico y su apreciación por el diseño, el estilo y la funcionalidad.

Pero más allá de sus múltiples facetas y de los distintos caminos que cada una ha recorrido, las une una convicción profunda: el talento inagotable y la fuerza creativa que habitan en Latinoamérica. Ese lenguaje común fue el verdadero punto de partida, la chispa inicial que más adelante se materializaría en un proyecto concreto.

No solo eso: las cuatro encontraron en su diferencia de edad y en su multiculturalidad su mayor fortaleza. “Somos cuatro socias de distintas generaciones, y eso nos da la posibilidad de entender el mercado que cada una maneja y saber qué es lo que buscan las mujeres de nuestras edades”. Por eso la gente se siente tan incluida en nuestros eventos. Pensamos en todas las generaciones”, comenta Nati.

Esa visión compartida no tardó en transformarse en acción. “Cuenta la leyenda” que la idea comenzó a tomar forma en la mente de Ana Caro y Marcela. Fue entonces cuando Ana Caro invitó a Tanya, su suegra, a sumarse a la iniciativa.

A medida que las tres intercambiaban ideas y delineaban el alcance de su sueño, comenzaron a comprender la verdadera dimensión de lo que estaban gestando. Sabían que, para hacerlo realidad, necesitarían a alguien con experiencia en relaciones públicas. Fue así que decidieron contactar a Nati, quien pronto se unió al proyecto. Ya como cuarteto, apostaron de lleno por esa visión y decidieron llenarla de alma. Así nació Alma Latina.

 

De la idea a la acción
Con ese objetivo claro, alzaron vuelo rumbo a Colombia, el primer destino elegido y país natal de tres de las integrantes de Alma—Ana Caro, Marcela y Nati—, quienes conocían de cerca las raíces y trayectoria de sus talentosos diseñadores de moda. La curaduría fue minuciosa, realizada con ojo clínico y corazón latino. Nada quedó al azar. Cada marca y diseñador seleccionado debía contar una historia, sostener una identidad y dialogar con esa visión que las unía. El resultado pronto se hizo evidente con el rotundo éxito que ha venido teniendo Alma Latina desde su creación.

Entre las 20 marcas colombianas seleccionadas en aquel entonces convivían propuestas para todos los estilos: desde el slow fashion de Nawa, con su paleta cruda y tonos tierra, hasta las piezas versátiles de Awacoco y el calzado colorido y coqueto de Laura Cepeda.

Asimismo, este lenguaje artístico se reflejó en los diseños de resortwear pintados a mano de Custodire; la línea contemporánea de joyas de Laura Dávila; las piezas en lino de Vyshniauskas; y las texturas vibrantes de María Isabel Cepeda. A este universo creativo se sumaron la diseñadora panameña Edda González, como invitada especial, junto a firmas colombianas ya consolidadas en Panamá, como Pamela Stevenson y DUMA. Muchas de ellas continúan formando parte de lo que hoy se considera el latin shopping experience más importante del país.

 

 

 

 

Sueño hecho realidad
Aún recuerdo su inauguración en Casa Miscellany. Un hermoso almacén de decoración que, pese a ser uno de los más prestigiosos de la ciudad, jamás imaginé pudiera transformarse en el escenario ideal para un evento de moda. Pero, como bien dicen, el que sabe, sabe. Y estas cuatro almas latinas lo tenían claro desde el principio.

La hilera de carros se extendía hasta el inicio de calle Belén, mientras los valets iban y venían con premura. Al entrar, presenté el QR de mi boleto y fui recibida con un bolso con el logo de Alma Latina bajo la animada melodía de la música lounge. El ambiente estaba cargado de entusiasmo y camaradería. Los tres niveles del almacén de decoración habían sido cuidadosamente intervenidos para convertirse en un punto de encuentro donde el estilo, el compartir y por supuesto, las compras, coexistían en perfecta armonía. Cada rincón y cada instante parecían pensados para crear una experiencia que se sintiera tan exclusiva como natural. Fue, sin duda, la mejor vitrina de algo destinado a crecer.

 

 

 

 

 

Además del extraordinario shopping, el evento ofreció personal stylists y una agenda a otro nivel: un taller de cocina natural con Paola Reyes, de Otra Especia; una masterclass de arreglos florales; una clase de maquillaje y tips de belleza con Fátima Dakroub, de House of Artistry; y una clase de ejercicio, entre otras divertidas actividades que hicieron de la experiencia algo memorable.

Almas Latinas en ascenso hacia Alma 2.0.

 

 

 

 

Alma 2.0
El voz a voz se propagó con rapidez y, para su segunda edición, nuevas marcas y diseñadores comenzaron a postularse con la ilusión de formar parte de una plataforma que ya empezaba a consolidarse no solo como un referente dentro de la escena de la moda local, sino también como un verdadero movimiento. Para ello, el cuarteto no se limitó a marcas colombianas: amplió su búsqueda y exploró distintas latitudes de Latinoamérica.

 

 

 

 

 

 

 

 

De todas las postulaciones recibidas, poco más de 40 fueron cuidadosamente seleccionadas para presentar sus propuestas en Alma Latina 2.0. Entre las marcas que se sumaron figuraron el estilo boho chic de la marca venezolana Etherea; el distintivo diseño curvo de los bolsos Camellét; las prendas frescas, modernas y elegantes de la dominicana María Calderón, que evocan la flora caribeña y las aguas cristalinas de su país; y las carteras elaboradas con piedras naturales de la firma mexicana Rocky by Regino.

 

 

Esta vez, el venue escogido fue la Torre MMG, ubicada en una de las zonas más exclusivas de la ciudad. Me intrigaba saber si esta edición estaría a la altura de la anterior, así que confieso que llegué con un poco de escepticismo. Un elevador me llevó hasta el piso 19 y, al abrirse sus puertas, apareció ante mí un espacio cuidadosamente curado de ropa, accesorios y calzado, enmarcado por amplios ventanales que dejaban entrar la luz y desde donde se apreciaban el horizonte del océano Pacífico y el  imponente skyline de la ciudad de Panamá.

Las cuatro almas lo habían logrado una vez más. Fieles a su compromiso de ofrecer un latin shopping experience verdaderamente único y luego de meses de planeación y trabajo duro, el evento no solo estuvo a la altura, sino que superó mis expectativas. Su agenda incluyó, nuevamente, no una, sino dos clases de ejercicio, además de talleres de cocina saludable y arreglos florales.

 

Al lado opuesto de los diseñadores, se abría un acogedor lounge, acompañado de distintas estaciones de comida y un bar. El lugar perfecto para hacer una pausa, reencontrarse y compartir unos drinks con amigos. Y como broche de oro, un grupo de música en vivo acompañó el cierre del evento.

Un maniquí con casco de carreras daba la bienvenida a Alma Latina, hosted by Mercedes-Benz.

 

 

Alma Latina hosted by Mercedes-Benz
Montar un evento de esta magnitud, con el desafío de consolidarse como el latin shopping experience más destacado de la ciudad, no es tarea para cualquiera. Muchas habrían sentido que ya habían llegado lo suficientemente lejos. Que era momento de pausar, respirar…o simplemente disfrutar lo logrado.. Sobre todo cuando ya se llevan dos ediciones inolvidables bajo la manga.

Pero, ¿quién dijo miedo? Apenas bajó el telón de la última edición  Ana Caro, Marcela, Nati y Tanya ya estaban imaginando la siguiente. No solo prendieron motores de inmediato, sino que lo hicieron de la mano de una marca que encarna elegancia y sofisticación: Mercedes-Benz.

 

 

 

La sede principal de Mercedes-Benz bullía de emoción: los diseñadores presentaban sus piezas con entusiasmo, mientras los asistentes exploraban cada marca con atención. Las experiencias se entrelazaban en un movimiento constante, casi siguiendo la velocidad que caracteriza a su anfitrión en un autódromo. No era de extrañar. El flujo de personas no dejaba de entrar por la gran entrada, concebida como un punto de partida e inspirada en los colores de la bandera de la Fórmula 1.

 

 

 

En esta ocasión, debutaron en el escenario de Alma Latina las marcas Porto D’Almas, con un lenguaje tropical plasmado en diseños dinámicos que evocan la alegría del buen vestir; Zereno, que cautivó con sus piezas de denim inspiradas en la cordillera de los Andes; La Brise Label, firma panameña que apuesta por piezas atemporales de lino para hombres, mujeres y niños; Castaña, con siluetas fluidas y un estilo vanguardista de elaboración artesanal; y Amarante, reconocida por sus accesorios en cuero, entre otras.

Asimismo, la experiencia se vio enriquecida con el conversatorio Almas en Balance, que contó con la participación especial de Glynnis Reyes, quien compartió consejos sobre dermatología preventiva. La agenda también abrió espacio a temas de salud femenina junto al Club de las Peri. Por su parte, Paola Reyes, de Salva, y Alysar Farhat, de Foodistrict, presentaron sus propuestas de cocina saludable. A esto se sumaron una clase de maquillaje y peinado, dictada por Fuzion, y el infaltable taller floral dirigido por Talia Malca, de Menta by Mynt, que aportó un toque creativo y sensorial a la experiencia.

 

Formatos íntimos
Además de los grandes encuentros, Alma Latina también apuesta por formatos más íntimos, como los trunk shows, que se han consolidado como el escenario ideal para marcas que buscan conectar de manera más cercana con el público panameño y profundizar en su universo creativo.

En estas acogedoras y dinámicas vitrinas, las marcas no solo lanzaron sus nuevas colecciones, sino que también fortalecieron su posicionamiento en el istmo, permitiendo que sus directoras creativas y diseñadoras conectaran de forma más directa con influencers y clientes.

Uno de ellos tuvo lugar en Miscellany de Santa María Village Center, donde la diseñadora Pamela Stevenson desplegó delicados bordados y estampados románticos que celebran un lujo femenino y atemporal.

 

En Blau, la firma de resort Baobab presentó siluetas de cortes asimétricos, pensadas para transitar con naturalidad del día a la noche.

 

Otro de sus trunk shows más recordados también fue celebrado en Blau, en un ambiente cálido y ameno, donde convergieron las propuestas contemporáneas de Pink Philosophy; la marca ready-to-wear Project Adamo —inspirada en la arquitectura, el diseño y el color—; y Macondia, con prendas sporty y dinámicas, junto a las joyas de Laura Dávila, que marcan presencia y personalidad. Una curaduría que reafirmó la esencia versátil y sofisticada de Alma Latina.

 

Extendiendo sus alas
Cada edición de Alma Latina nace bajo un concepto creativo distinto, concebido para ofrecer una experiencia siempre renovada. En su cuarto aniversario, la plataforma da un paso audaz: no una, sino dos ediciones en una nueva locación, abriendo espacio a más marcas que desean conocer el mercado panameño y unirse a este evento único.

Pero la visión no se detiene allí. Crecer año tras año, cruzar fronteras y seguir sumando talento latinoamericano ha sido parte esencial de su propósito desde el inicio. Este año, sus fundadoras visitarán distintos escenarios de la moda latinoamericana con un objetivo claro: descubrir nuevas propuestas con el ojo clínico que las distingue. Sentir las telas, explorar texturas y acabados, y comprender la historia y el ADN detrás de cada marca es, al final, lo que da sentido a su curaduría.

En este capítulo que estas cuatro mujeres están por escribir, me pregunto qué sorpresas nos traerán. Pero hay algo que ya es certeza: su fórmula funciona. Por eso no tengo dudas de que esta nueva edición se sumará, una vez más, a su abanico de éxitos.

 

Fotos: Cortesía de Alma Latina
IG:
@almalatina.social

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1 Comentario

  1. Martha Hoyos de Restrepo

    Excelente contenido. 👏👏 excelente articulo. 👏👏

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