URBANA WAY: EL CAMINO DE CLAUDIA ÁLVAREZ HACIA UN LUJO CON PROPÓSITO

por | May 13, 2026 | En Petit Comité | 0 Comentarios

 

Su resiliencia la ha llevado a superar todos los desafíos y a construir el éxito de Urbana Way.

 

COMO EL AVE FÉNIX
Desde que Claudia Álvarez fundó Urbana Way durante la pandemia, comencé a seguirla en Instagram. Sus publicaciones e historias siempre captaban mi atención, no solo por las espectaculares carteras pre-loved que exhibía a la venta, sino por la energía desbordante y la empatía genuina que transmitía en un momento de tanta incertidumbre global. Había algo en su espontaneidad y alegría que atrapaba… y que terminaba contagiando a todas las que las seguíamos.

Lo que en ese entonces no sabía era que, detrás de su entusiasmo arrollador y de su recién lanzado emprendimiento, Claudia había enfrentado, tan solo unos años antes, una de las pruebas más difíciles de su vida. Un golpe devastador que, lejos de detenerla, la impulsó a renacer de sus propias cenizas, como el mítico ave fénix.

Su historia no es solo la de una mujer emprendedora, sino la de una guerrera que supo transformar la adversidad en una oportunidad, la fragilidad en fortaleza y cada desafío en un peldaño más hacia todo lo que se propone. 

 

 

 

CUANDO TODO SE DETUVO… ELLA COMENZÓ 
Urbana nació en lo que parecía el peor momento posible. ¿O quizá el mejor? Al final, el punto no es si el timing era el indicado o no, sino que Claudia se atrevió a lanzarse, no matter what. Lo que muchos desconocen es que, originalmente, este no era el modelo de negocio que tenía en mente. 

 

A finales de 2019 su idea era alquilar carteras de lujo pre-loved por semana o mes, rotándolas entre sus clientas. Pero, como dice el dicho, «el hombre propone y Dios dispone», y la pandemia llegó a cambiarle las reglas del juego.

 

Con la gente en casa y sin eventos sociales, el concepto de alquiler perdió relevancia porque, seamos sinceras, ¿quién iba a querer alquilar una cartera cuando el mundo entero estaba a punto de entrar en confinamiento? Pero, en lugar de rendirse, esta amante empedernida de la moda reinventó su estrategia y decidió que, en vez de alquilar carteras, iba a venderlas, porque al mal tiempo… ¿una Chanel?

 

Era el comienzo de 2020: Panamá entraba en confinamiento oficialmente y Claudia, lanzaba su negocio desde su casa. Creo que, al leer estas líneas, muchas estarán pensando: “¿A quién se le ocurre vender artículos de lujo en un momento en que la estabilidad económica de la mayoría pendía de un hilo? Sobre todo en un país donde, hasta hacía poco, a muchos no se les hubiera cruzado por la cabeza adquirir un artículo de lujo de segunda mano.

 

Y bueno… es una manera bastante válida de verlo. En mi caso personal, lo sentí como un pequeño aliento de esperanza: una señal de que, algún día, volveríamos a la normalidad. Y que, cuando eso ocurriera, lo haríamos fortalecidas, pero, sobre todo, con estilo.

 

 

La espontaneidad de Claudia ha sido clave en la expansión de Urbana Way.

 

 

Asumo que Claudia miró la situación desde una perspectiva similar. Aprovechando que muchas estábamos cada vez más conectadas a las redes sociales, decidió publicar sus primeros posts en Instagram: doce de sus carteras, fotografiadas de manera improvisada en su cocina por su hijo. Luego, comenzó a subir historias en las que nos hablaba desde su espectacular walk-in closet

El secreto de su éxito no fue solo el tipo de producto que ofrecía, sino la autenticidad con la que Claudia nos abrió las puertas virtuales de su vestier. Desde allí compartía  contenido divertido, que día tras día, nos hacía reír, soñar y llenar nuestro corazón de alegría, transformando ese espacio en algo íntimo, acogedor y, eventualmente, en el epicentro de algo extraordinario.

A esto se sumaban su carisma y su versatilidad para mostrar las mil y una formas de usar y combinar piezas creando looks sin esfuerzo y haciendo que cada venta se sintiera más como una historia, un estilo de vida y, sobre todo, una experiencia aspiracional.

En una época en la que todos nos encontrábamos encerrados, Claudia supo hacernos sentir bienvenidas en su hogar. Pero, por encima de todo, considero que uno de sus grandes diferenciadores ha sido —y sigue siendo— su habilidad para transmitir mensajes inspiradores a través de cada imagen que comparte en Urbana. En ellas, desnuda sus luchas internas, sus dudas y vulnerabilidades, con las que muchas nos sentimos identificadas.

 

 

 

 

 

 

Aún me sorprende cómo logró unir con tanto acierto dos universos tan opuestos dentro de una sola plataforma. Porque, ¿quién se hubiera imaginado que alguien pudiera hablar abiertamente de sus temas personales mientras vende carteras de lujo? Y, sin embargo, bastaba con ver cómo su honestidad se abría paso entre hermosos accesorios para entenderlo. Sus palabras conectaban de manera profunda, creando un vínculo genuino con sus seguidoras. Una conexión que nos invita a querernos con nuestras fallas e imperfecciones y que nos recuerda que el miedo, lejos de frenarnos, también puede impulsarnos a crecer.

 

Recuerdo pensar: “¡Qué chévere escuchar a esta chica! Parece buena persona… y ¡qué bellas están las carteras!”. Y luego de varios lives y stories, sentir: “Uy… ¡me pasa lo mismo que a ella!”. Era casi como ir a terapia en medio de prendas y accesorios de lujo, de donde siempre salíamos sintiéndonos más seguras de nosotras mismas y de nuestro potencial. Así, lo que al principio parecía una apuesta arriesgada terminó convirtiéndose, contra todo pronóstico, en una comunidad vibrante, fiel y en constante crecimiento.

 

 

 

 

Esa fue la verdadera fórmula que marcó el punto de inflexión. No solo Urbana despegó como nunca, sino que Claudia logró cumplir uno de sus grandes propósitos: empoderar a la mujer a través de artículos de moda de lujo. Porque, no nos digamos mentiras, a las mujeres nos encanta lucir zapatos y carteras de marcas icónicas. Hay un je ne sais quoi que, en un abrir y cerrar de ojos, nos hace sentir más bellas y listas para conquistar el mundo.

 

 

EL MUNDO URBANA WAY
El mundo de Urbana cobró vida bajo la premisa de Claudia de que “el lujo no siempre significa comprar más; a veces, consiste en saber rotar bien lo que ya tienes”. Pero este negocio va mucho más allá de ser un simple marketplace de artículos de lujo pre-loved o pre-owned. Es un concepto que fusiona estilo y conciencia, promoviendo la moda sustentable al darle una segunda vida a piezas exclusivas.

 


En su plataforma digital es posible encontrar carteras, zapatos, wallets, accesorios, joyería, bisutería e incluso ropa de diseñador, tanto para mujer como para hombre, en excelente estado sin necesidad de pagar precios retail. Asimismo, brinda la oportunidad de vender y monetizar aquellas piezas extraordinarias que ya no usas.

 


Cada artículo en Urbana lleva el sello de confianza, garantía y discreción que Claudia ha impregnado en su marca. Ella misma autentica cada pieza, tanto con su ojo clínico como con el respaldo de Entrupy, empresa especializada en verificar la autenticidad de artículos de lujo. Revisa cuidadosamente números de serie, costuras y hasta el más mínimo detalle para asegurar que cada pieza sea genuina.

 

 

 

En poco tiempo, su comunidad de seguidores y clientes creció tanto que el emprendimiento dejó de operar desde su clóset. En 2021, Claudia abrió su primer showroom y, gracias a la extraordinaria acogida que recibió, pronto se trasladó a un espacio más amplio donde, previa cita, las clientas pueden descubrir cada pieza en un ambiente pensado para vivir la experiencia Urbana con total privacidad, comodidad y exclusividad.

 

Hoy, Urbana Way no solo es un negocio de renombre en Panamá, con más de 1,600 artículos disponibles en su website, sino también una comunidad que celebra la moda consciente, el lujo con propósito y la posibilidad de darle una nueva historia a piezas extraordinarias.

 

 

ESPÍRITU GUERRERO
Pero no todo ha sido color de rosas para Claudia. A los 10 años fue diagnosticada con epilepsia y, entre los 35 y 40 años, su condición empeoró. Fue entonces cuando encontró en el deporte mucho más que una afición: se convirtió en una necesidad. Era la única manera en que sentía que podía recuperar el control de su vida, sentirse fuerte, segura y en paz consigo misma. Durante años practicó natación y ciclismo y, en 2011, comenzó también a correr maratones y medias maratones.

 

Sin embargo, años antes de lanzar su emprendimiento, sufrió un accidente que estuvo a punto de costarle la vida. En octubre de 2016, mientras entrenaba en la Cinta Costera 3 para su primer full Ironman en México, fue embestida por una camioneta pickup al finalizar un recorrido de 150 kilómetros en bicicleta, justo cuando cambiaba de carril.

 

El impacto fue brutal. Claudia salió despedida por los aires y cayó sobre el pavimento con tres vértebras destrozadas y quemaduras. Tuvo que someterse a una cirugía de 11 horas, en la que le reemplazaron las vértebras dañadas e implantaron seis tornillos y dos barras de titanio para proteger la médula espinal. Luego permaneció siete días en cuidados intensivos. Muchos no sobreviven a un trauma de esa magnitud, pero su espíritu guerrero la mantuvo en pie.

 

Durante dos meses necesitó asistencia para moverse y, durante seis, tuvo que usar un arnés. Los médicos le advirtieron que no debía volver a montar bicicleta. Pero si algo define a Claudia Álvarez es su extraordinaria capacidad de resiliencia y superación.

 

 

Confiesa que jamás pensó: “¿Por qué me pasó esto?”. En cambio, concentró toda su energía en metas que parecían simples, pero que en ese momento lo eran todo: salir de la cama, bañarse sola, sentarse, amarrarse los cordones o volver a caminar. Movimientos cotidianos que solemos dar por sentados.

 

Con esa determinación de hierro que la caracteriza y un corazón de lucha inquebrantable, retomó poco a poco sus entrenamientos: primero con aqua running; luego nadando con esnórquel y aletas; más adelante, largas caminatas… hasta que, un día, volvió a subirse a la bicicleta estática. Y sí, como era de esperarse, también regresó a la competencia.

 

 

Su historia ha inspirado a muchos. Tanto así que, a finales de 2022, se convirtió en TEDx speaker con su charla Los límites son una ficción, donde compartió los momentos más duros de su recuperación tras el accidente. En 2023, alcanzó el podio en el Ironman de Arizona y logró clasificar al mundial.

 

Para Claudia, este accidente, lejos de definirla, la ayudó a transformarse y a encontrar su propósito. Desde entonces, nunca ha mirado atrás: cada día se levanta mientras muchos aún duermen, toma un café, se viste para rodar y sale a pedalear al alba. El resto de su jornada, entre su rol como esposa y madre de dos hijos, lo dedica a Urbana Way.

 

 

MUJER SIN FILTROS
Claudia entiende que hay historias que no comienzan desde la certeza, sino desde el caos y el miedo. Pero también sabe con conocimiento de causa que, cuando uno decide avanzar aun sin tener todas las respuestas, ocurre algo inesperado: aquello que un día parecía un reto termina convirtiéndose en el inicio de algo mucho más grande. Quizá por eso, no teme mostrarse tal como es.  Es, en definitiva, una mujer sin filtros, en el mejor sentido de la palabra. 

 

Como una princesa en un vestido de Erika Quinzena.

 

 

 

 

 

Su próximo paso es llevar Urbana Way más allá de Panamá y expandirla a otros países. Y si algo ha demostrado hasta ahora, es que cuando Claudia Álvarez se propone algo… nada la detiene.

 

 

Fotos: Cortesía de Urbana Way
IG:@urbanaway
Website:http://urbanaway.shop

 

 

 

 

 

 

 

Nota aclaratoria:
Pre-loved y pre-owned: términos en inglés que significan «de ocasión» o «de segunda mano». Estos términos se utilizan para referirse a artículos de buena calidad que ya han sido usados y que se mantienen en buenas condiciones.

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